Nuestros granos insignia provienen de Quillabamba, conocida como la capital cafetera del Perú. Cultivados a 1,500–2,000 metros en los bosques nubosos cerca de Cusco, estos granos ofrecen ricas notas de chocolate y cítricos.
Cada bolsa de Black Llama Coffee es totalmente trazable hasta la finca y el productor. Trabajamos directamente con pequeños agricultores y cooperativas, asegurando precios justos y prácticas agrícolas sostenibles.